sábado, 18 de agosto de 2012

Ya ni me acuerdo.

Y destruyo la continuidad del tiempo, en ese lapzo creo un nuevo universo donde las hojas no caen, el sol no se esconde y las flores no se marchitan,tú oscuridad no se hace presente, aquella sonrisa se hace eterna y las mentiras que me dijiste alguna vez desaparecen y se cree que no existieron, hoy giramos en torno aquel sueño que alojé en mi mente, donde creí que eramos dos, no uno, ni tres, tampoco 6, solo dos interminables vueltas que alcanzaron mi cuerpo al suelo, era como una espuma, aquel pasto no dolió, nada se sentía, era algo inexistente, mirabamos el cielo como si aquel momento se repitiera como una película sin fin que no aburría, pero en realidad estabamos canzados de ver la misma escena siempre creer que aquellos pajaros disfrutaban con nosotros mientras que la realidad era que ellos nunca estuvieron ahí y tú estabas en tu casa viendo algo banal mientras yo... no se donde estaba ni que hacia ya no lo recuerdo, ya no importa y ¿qué es lo que importa?
Nunca nos conocimos creí ver, pero solo era un cuerpo con una sonrisa y una mirada que estaba vacia, hueco como mi corazón, entonces lo que vi, era el conjunto de realidades que junté y terminaron siendo la película que nunca nadie verá por plana y sin sentido. Y hoy todo se me oscurece solo me queda la luz que ilumina mis manos y esta regresa, me duelen mis ojos, mi mente esta ocupada pensando en aquella canción mientras miles de imagenes pasan como diciendo aquellos que fueron los errores que hoy menciono, pero no me arrepiento porque sería no cumplir aquellos sueños que estan depocitados en aquella cajita que ya no puedo oir su cuerda, porque se ha acabado, pero mi vida no, esta continua y cada segundo la escribo cada fotografía que tomo es como será la de alguien cada milesima de segundo, dictamino una parte de aquel destino que no existe todo es casual, nada está creado, no hay amarras, no hay nada, soy solo yo con un  camino que crear y recorrer.

Inmensidad


Y en la inmensidad de la noche
ya no escucho nada, no porque no hayan voces sino porque no las quiero oir
el frío juega su última carta invadiendo mi habitación, 
todo parece más oscuro y lejano
todo es lo que alguna vez busqué pero que hoy ignoro todo aquel contenido

Y esos ojos que alguna vez burlaron mis palabras 
hoy están en mi mente como si clavaran espinas
hoy las palabras valen menos 
siento como destrozan mis ojos,
como los inundan de lágrimas
y ya no obedesco a nada
olvido de los demás y me centro en mi misma que tal la lucha que viví un día?
hoy ya no vale nada, mi mente se cerró y recordé como hace años ocurrió lo mismo


Y ese corazón que revolucionó las calles, hoy está dormido
hoy no lucha, aquella sombra la dominó
hizo desaparecer la sonrisa
y mientras duerma no soñará, en realidad llorará lágrimas de egoismo
querrá correr, alejarse, pero sabe que los candados inundan
inundan hasta la muerte precoz de un amanecer nefasto
Al despertar de aquel no verá más que su destino
como la muerte la abraza, como la espera que aborde aquel carril
Y ella no se hace esperar marcha más temprano que de costumbre
Buscando seguir el juego de la muerte que lo vuelve más interesante
Y cuando el minuto llega la muerte sonrie, es tú hora

Es la hora de seguir tú camino el que se vuelve cada segundo más doloros ye inerte.