viernes, 20 de mayo de 2011

Del alma mía, Kaskivano.

Los suspiros son aire
siempre se van hacia el mar.
Las lágrimas son de agua
y se van a resecar.

Mujer, cuando el amor se olvida 
¿sabes tú a dónde va?
no me quejo ni tu olvido
tu cariño mucho más

Si es por ti que vale algo  
no lo puedes sospechar
si de problemas y agravios
se borrase en sus hojas.

Si con solo tú borraras 
hay que borrarlas todas
cómo se arranca el hierro
de una herida que no sangrará.

Del altar que la alcé  
en el alma mía la voluntad
y la luz de la fe
que de ella ardía se apagará

Asomaba sus ojos 
una lágrima fatal
es el eco de un suspiro
conocido.

Victima de un aliento  
que bebido en un panal
voces de esta flor
que creció en el olvido.

Podrá nublarse el sol eternamente  
podrá secarse el mar
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil, como un débil cristal.

Pero jamas podrás acabarse   
se ve que todo esto no es vanidad
ojala fuera un sueño
largo y oculto
hasta la muerte final.



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